En el Cabildo Extraordinario celebrado el 14 de Junio de 1981, se comunicó oficialmente a los hermanos, la adquisión de un inmueble sito en el entonces número 27 de la Calle San Bartolomé, antes Hondilla, propiedad de los herederos de  Antonio Madroñal López. El contrato de compra- venta se formalizó con fecha 15 de Septiembre de 1980, por un importe de 500.000 pesetas que habían sido aportadas voluntaria y generosamente por un grupo de hermanos, y fondos de la “Hermandad de Mujeres”, hoy Grupo de Mujeres de la Hermandad.

calle hondilla

El inmueble sería destinado para la construcción de una Casa para la Hermandad, siendo derribado el día 31 de Agosto del mismo año , para el 13 de Junio de 1982, Festividad de San Antonio de Padua, empezar las obras que fueron dirigidas por nuestro hermano, Silvestre Domínguez Martínez. Durante el siguiente año 1983, se comienza con la edificación, y se van proyectando tanto la fachada exterior con ladrillos comprados en Carmona y estructura metálica realizada por  la empresa “Magaru”, que fue sufragada con una Cuota Extraordinaria acordada por la Junta de Gobierno, y con los beneficios de la Caseta de Feria y la Romería.

fachada alta

El día 19 de Febrero de 1984 fue colocada la puerta de entrada, construida en los Talleres “Capitas” de nuestra localidad, cuyo importe fue de 304.000 pesetas. Meses más tarde, sale de la Casa Hermandad aún en obras, la comitiva de Hermanos Nazarenos hacia la Parroquia, para la salida de la Cofradía el Jueves Santo.

calle hondilla actual

El 4 de Abril de 1985, con la previa autorización del Director Espiritual , sale la Hermandad de la Humildad en Cofradía al completo desde su Casa Hermandad.

salida 1985

La Junta de Gobierno que en aquel momento regía los destinos de la Hermandad, re emprendió el camino al ampliar las dependencias de la Casa, dotándola de nuevos espacios, para un mejor funcionamiento de las actividades propias de Secretaría y Mayordomía,  posibilitando que el ajuar de la Santísima Virgen de los Dolores se guardase adecuadamente,  y procediéndose a la colocación de varias vitrinas donde guardar y exponer los enseres.

dulce nombre convivencia 16

Así hasta que el día 26 de Septiembre de 1994, la Junta de Gobierno decide adquirir un solar anexo a la propia Casa, propiedad de nuestra hermana Rosario Capitas Sánchez, para comenzar la obra del mismo dos meses más tarde, dando como resultado un sótano para la Priostía, el almacén de pasos, la primera planta con la Sala de Juntas, Secretaría , y Sala de Camareras, y la segunda planta que es donde actualmente se ubica el Bar. En el año 1997, se instala el ascensor para una mejor accesibilidad  todas las partes de la Casa.

salon de pasos

paso cristo convivencia

hueco ascensor

En el año 2001, se instalan unas vitrinas en el Salón de la primera parte, que pasa a ser el Salón de Enseres de la Casa Hermandad, denominándose el mismo ” Salón de Enseres, Manuel Jiménez -Jiménez Reyes”, en honor a nuestro querido y recordado hermano “Manolito Jiménez”, Secretario de la Reorganización de la Hermandad en 1913.

vitrinas ii

En el verano de ese mismo año ,se llevó a efecto la renovación necesaria de la instalación eléctrica del Salón de Actos ,procediendo a la colocación de de azulejos artísticos según proyecto de 1985, trabajos ejecutados por Cerámica Hermanos Brenes, que reproducen distintas escenas de la vida del Señor, como también símbolos alusivos a la Virgen María , concretamente :el nacimiento de Jesús, la Sagrada Familia, el Bautismo del Señor, la última cena, Jesús despojado de sus vestiduras, y la Resurrección de Cristo.

La Casa de nuestra Hermandad no es logro de ninguna Junta de Gobierno, si no fruto del trabajo de todos aquellos Hermanos que en un determinado momento y en el transcurso de la historia, dedicaron o dedican aún hoy, muchas horas de su tiempo para ponerlas al servicio de la Hermandad a la que profesan su amor, Sábado tras Sábado, Domingo tras Domingo , cualquier día es bueno, demostrando su Fe y devoción al Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de los Dolores, y no dejando lugar a dudas de la autenticidad de su Humildismo.

Queden estas líneas como merecido reconocimiento y homenaje a esa labor callada, y como sincero y justo tributo de gratitud, de respeto y de admiración a esos hermanos.