Primera etapa, Pontevedra- Monasterio de Armenteira.

Iniciamos esta etapa desde el albergue de Peregrinos de Pontevedra, situado junto a la estación de Ferrocarril, tomando la rúa Ramón Otero Pedraio, al alcanzar la rotonda cruzamos junto a la estación de autobuses para descender por la estrecha rúa do Gorgullón, al alcanzar la rúa Eduardo Pondal giramos a la izquierda y enseguida a la derecha para tomar la rúa Peregrina que nos conduce a los pies de la Iglesia de la Virgen Peregrina, curiosa construcción en forma de vieira, con una fuente a su entrada, donde se venera a la Patrona de la Villa. Entramos ya en el casco viejo de la ciudad, por la hermosa plaza de la Herrería, llena de vida y color y de la que forma parte la monumental Iglesia de San Francisco. Al acceder a ella giramos a la izquierda tomando la rúa dos Soportais, con soportales a ambos lados, y al final de la misma, en la bifurcación que se produce seguimos por la derecha, por la rúa Real, el trazado está perfectamente señalizado en el suelo y por la noche se convierte en una curiosa guía de haces de luz morada que debido al efecto visual que producen sus leds dan la impresión de encenderse y apagarse al ritmo del viandante.

Abandonamos la rúa Real al llegar al río Lérez, que marcaba los límites de la ciudad en tiempos romanos y que cruzamos por medio del Puente do Burgo, antigua carretera a Santiago de Compostela, en la otra banda, el barrio de A Xunqueira de Lérez, y en él encontramos la capilla de Santiaguiño. Tomamos la Avenida de la Coruña, pero en su inicio hacemos un quiebro a la izquierda para elegir la más tranquila rúa da Santiña que se convierte más tarde en la rúa da Gándara, cuando ya vamos abandonando la ciudad por el barrio que lleva este nombre. Caminamos sobre el mismo trazado del Camino Portugués que parte desde Tui. Bordeamos unas marismas formadas por la desembocadura del río Gándara, muy cercanos a la vía del tren, y en el cruce de caminos al final de las mismas, giramos a la izquierda y atravesamos el río por un puente, dejando atrás el Camino Portugués e iniciando el recorrido de nuestro Camino Espiritual por las tierras del Salnés.

Seguimos por la pista asfaltada y cruzamos por ella la autovía de las Rías Baixas A-9, para iniciar una subida, a la altura de Altabón, que nos ayudará a rodear el alto de Montecelo. Pasamos junto a la capilla de San Paio, y a la altura de O Freixo cruzamos dos carreteras, nosotros seguimos por nuestra pista asfaltada, un ligero descenso nos lleva hasta Parada de Abaixo, a su salida las pistas se bifurcan, tomamos el desvío de la derecha y unos 700 metros más adelante lo abandonamos por la derecha, para tomar una senda que asciende hasta el lugar de Campaño, donde tomamos, hacia la izquierda, una pista asfaltada hasta Cabaleiro, siempre rodeando Montecelo, cruzamos la carretera y seguimos de frente, por nuestra pista, cogemos una senda que desciende hasta Fragamoreira, donde cruzamos el río Cancela y continuamos bajando atravesando entre sendas y pequeñas pistas, rodeamos la aldea de A Bouzá, y nos acercamos al Monasterio conventual de Poio, con uno de los hórreos más grandes de Galicia, y el de mayor capacidad en su interior.

Desde el Monasterio de Poio descendemos por carretera hasta alcanzar la carretera de la costa, C-550, y a la altura de A Seara, cruzamos y nos dirigimos, en descenso, hacia la ría, alcanzando el polideportivo de A Seca. Continuamos nuestro camino junto a la playa, nos veremos obligados a cruzar de nuevo la C-550, y un par de veces más a la altura de Combarro, el pueblo pesquero con más encanto de las rías Bajas y desde el que iniciaremos el ascenso, primero en dirección a Cidrás, en Xuviño tomaremos a la izquierda, para recorrer la aldea y tomar una carretera local que en un continuo zig-zag nos lleva a O Esperón, tras haber cruzado el río del mismo nombre. Aumenta ahora el nivel de la subida a pesar de que la carretera se va adaptando al monte, pasamos por la Fonte da Armadiña, y tras pasar el giro de la carretera, la abandonamos por un senda que sale a la izquierda y que nos permite acortar por Cal do Marroco, cruzando el río Covelo y pasando bajo el tendido eléctrico, hasta alcanzar de nuevo la carretera.

Seguimos ascendiendo pasando entre Outeiro de Gomariza y Outeiro da Xesta hasta alcanzar la carretera. Aquí tenemos dos opciones, seguir de frente por una pequeña senda o girar a la derecha por la carretera y unos metros más adelante tomar la pista asfaltada que sale a la izquierda, en cualquier caso las dos alternativas se unen más adelante.

Estamos en Chan de Valdedeus e iniciamos ahora el descenso por la pista asfaltada, a unos metros, a la derecha unos Petroglifos, extraños grabados en piedra de la época primitiva de estas tierras mágicas. Al llegar a la altura de la Tomada da Sobreira el desnivel de bajada se acentúa, en la bifurcación tomamos por la izquierda, una larga recta de bajada en la cual, antes de llegar a la curva cogemos una senda que sale a su izquierda y que, atravesando por Caroi, nos lleva hasta el Monasterio de Santa María de A Armenteira, tras la obligada visita, tomamos el ramal de la izquierda que conduce hacia la carretera y poco antes de alcanzarla una pista sale a la derecha, es el inicio de la hermosa ruta conocida como de “As Pedras e a Auga”, pero ese tramo lo recorreremos en nuestra siguiente etapa, hoy con tranquilidad nos dejaremos caer en la aldea de Armenteira.